Los ataúdes que se mueven solos de Barbados

Los ataúdes que se mueven solos de Barbados

Hace un tiempo, existió en Barbados, una adinerada familia la cual se cree que ganó toda su fortuna a base de fraudes, asesinatos y otros asuntos turbios. La misma era reconocida en todo el lugar y si bien no habían cometido ningún delito en su lugar de origen, se sabía que hacían repetidos viajes a diversos lugares para llevar a cabo sus ‘negocios’. Esta familia, a pesar de su mala vida, tenía base religiosa en el catolicismo, por lo cual decidieron gastar parte de su fortuna en comprar una porción del campo en el cementerio de la Iglesia de Cristo, situada en Barbados también.

Allí, luego de adquirir legalmente parte del lugar, mandaron a construir una catacumba subterránea donde ir dejando descansar a los que fueran falleciendo de la familia. Construyeron algunos arquitectos para diseñar el lugar y pagaron a talentosos escultores para que creasen diferentes esculturas de mármol para colocar junto a los ataúdes de los futuros difuntos. Cansados de tanto egocentrismo, uno de los hechiceros principales de los pueblos más bajos del lugar, le echó una maldición a la familia y además alegó que los mismos caerían por el propio peso de las maldades que habían hecho.

Al poco tiempo, de a uno, los integrantes de esta poderosa familia fueron muriendo, hasta que los siete que la componían habían pasado a la historia. Para poder ingresar a cada uno de ellos a su ostentoso panteón, más de media docena de hombres debía quitar la pesada tapa de mármol que cubría la creación de los arquitectos contratados por estas personas. Una vez que el último miembro de esta familia murió y se dispusieron a colocar sus restos junto a sus familiares, se encontraron con que tanto los ataúdes, como las esculturas de mármol que había en el lugar, habían sido movidas por completo de lugar.

Los trabajadores del cementerio con mucho esfuerzo volvieron a acomodar todo luego de dos días de trabajo y se dispusieron a cerrar nuevamente la catacumba. Al otro día, tocaba cortar el césped de todo el lugar y al cortar el que estaba alrededor de la tumba de esta familia, se toparon con la sorpresa de que la tapa de la misma había sido abierta y dentro, encontraron los ataúdes nuevamente revueltos por todo el lugar, así mismo, las pesadísimas esculturas de mármol.

Asustados, los trabajadores llamaron a las autoridades del lugar para que ponga carta en el asunto pues creían que alguien estaba intentando robar los cuerpos o las esculturas. Esa noche, colocaron polvo blanco por todo el suelo del lugar, así mismo esparcieron un poco del mismo sobre los ataúdes y la puerta de mármol de lugar. Al otro día, volvieron para ver si encontraban huellas que les indicaran quien estaba detrás de esto, pero lo que encontraron, fue espeluznante. Los ataúdes estaban nuevamente todos fuera de lugar, pero ni la puerta, ni los ataúdes ni el suelo habían presentado ni una sola huella ni señal de haber sido alterados.

Hasta el día de hoy, no se han vuelto a tocar los ataúdes ni las escultura puesto que se cree que el lugar esta maldito. La tumba está tal y como había quedado hace décadas atrás y cualquiera que visite el cementerio de la Iglesia de Cristo en Barbados puede ser testigo de este hecho tan misterioso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *