Correo a la media noche

Recién acababan de dar las 12 de la noche, cuando un correo entrante hizo vibrar y sonar fuertemente su teléfono, a pesar de que el móvil estaba en silencio. Pero esto no fue lo que sorprendió a Tom, sino lo que contenía el correo: La dirección y el nombre de una persona, que supuestamente iba a ser asesinada a las 2:45 de la mañana.

Tom supuso fácilmente, que todo esto se trataba de una simple broma, ya que él era policía y cosas como estas no eran extrañas. Pero le quedó una pequeña congoja, ya que el destinatario o la dirección de e-mail desde donde se había enviado el correo, eran de servicios de mensajería anónima.

Aun así, intentó dormir, y apagó su teléfono, pero un temor misterioso lo invadió, y cada vez que cerraba sus ojos empezaba a tener pesadillas. Así que a la una de la mañana encendió su teléfono móvil y se dio a responder el correo con un: « ¿Quién eres?».

Hubiera sido mejor no preguntar, pues al momento llegó la respuesta: «Un asesino». Y al lado llegaron adjuntas unas fotos de una mujer desnuda, la cual estaba brutalmente torturada. La foto mostraba a la mujer atada de pies y manos. Tom siguió creyendo que se trataba de una broma, así que no volvió a responder, sin embargo se levantó y fue a su computadora e intentó buscar esas fotos con la herramienta de Google imágenes, y el resultado que tuvo fue escalofriante: Según Google, esas fotos no estaban en ninguna página web.

Correo a la media nocheTom volvió a revisar en el primer correo, la dirección dónde supuestamente la mujer iba a ser asesinada, y se dio cuenta que esa dirección estaba a unas 5 cuadras de su casa. Intentó recordar cómo era ese lugar y se encontró en sus recuerdos memorizados, con que en esa zona había una casa abandonada, dónde él mismo, un año atrás había tenido que hacer un allanamiento y arrestar a algunos tipos los cuales usaban la casa para vender droga. Así que supuso que alguno de los afectados en ese allanamiento era el responsable de ese correo y quería jugarle una broma para que él fuera a ese lugar a esa hora. Por eso tomó las imágenes de la mujer torturada y se puso a revisarlas en el editor de imágenes, con la esperanza de encontrarse con un montaje. Pero no había rastro de montaje, todo indicaba que las imágenes eran reales. Sin embargo se acostó e intentó olvidar el misterioso correo y tomó sus pastillas de dormir.

A las 2:30 lo despertaron nuevamente las pesadillas, miró el reloj y se enteró de que solo faltaban 15 minutos para que supuestamente la persona que le había enviado ese correo, asesinara a la supuesta mujer. Así que no aguantó más: Se levantó y se vistió rápidamente, tomó su pistola y salió corriendo calle arriba en la dirección donde ocurriría el supuesto asesinato. Cuando llegó al lugar, miró su reloj y vio que este acababa de dar las 2:45 de la mañana.

Inmediatamente empezó a escuchar desgarradores gritos femeninos, los cuales provenían de la vieja casa, dónde un año atrás había hecho el allanamiento. Se dirigió rápidamente hasta allá, pero al entrar no vio nada.

Salió decepcionado, pensando que en verdad le habían jugado una broma. Solo días después se enteró por boca de los vecinos que vivían cerca del lugar, que 6 años atrás en ese lugar había sido brutalmente asesinada una mujer, y que el asesino le había enviado correos a la policía advirtiéndoles el crimen, pero nadie le había hecho caso, todos pensaron en que era una broma.

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